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Javi


5 minutos de lectura

All around me are familiar faces
Worn out places, worn out faces
Bright and early for their daily races
Going nowhere, going nowhere

Tears For FearsMad World

Este articulo conviene leerlo mientras de fondo se oye la interpretación que hace Gary Jules de Mad World, aquí tienes el enlace para Spotify y el enlace para Apple Music

No sé si es porque no he buscado mucho o porque este tipo de historias no son las que habitualmente circulan por las redes sociales pero me llama mucho la atención el positivismo que siempre aparece vinculado a cada fracaso. En realidad, en todas esas historias de cometer errores es bueno porque se aprende mucho nunca se habla de algo que yo considero normal, o que al menos a mí sí que me pasa, y es el momento de bajón en el que te preguntas: "¿y si yo no valgo para esto?"

Los primeros recuerdos que tengo de tratar de dar la vuelta a la tortilla de la realidad son de mi etapa universitaria. En las prácticas síntesis química, en el laboratorio, era frecuente que tu resultado tuviera un rendimiento bastante inferior al que venían en los libros. Así, si un rendimiento típico en una reacción era del 80% y tú tenías un 35% tu síntesis había sido una puta mierda. Simple y llanamente: mierda. Sin embargo, en el cuaderno de laboratorio nos crecíamos en nuestras teorías sobre todo lo que había podido pasar para tener un resultado tan malo. "Es mejor tener un mal resultado, por lo menos así puedes demostrar todo lo que sabes." fue el primer ejemplo de autocomplaciencia que tuvimos con nuestro mal hacer. La realidad: si hubiéramos obtenido un rendimiento del 80% habríamos demostrado ser unos químicos excelentes, teórica y prácticamente. Yo creo que en aquel momento tampoco escuche a nadie lamentarse, ni siquiera lo hice yo, pero cuando me pasaban estas cosas me preguntaba si realmente sería algún día un buen químico teniendo unos resultados tan pobres en los experimentos y el sentimiento que me acompañaba no era una loca euforia sino tristeza. La tristeza no es mala y como vimos en Inside Out no es una gran idea evitar que haga su trabajo.

En lo personal, no parece malo expresar tristeza, enfado o miedo cuando algo no sale como esperas, sin embargo en el ámbito profesional es algo que se evita. Es como si revelar lo mal que te sientes por no haber conseguido algo te debilitara, te hiciera peor profesional cuando en realidad no es así. Sentimientos diferentes a la alegría y la euforia, en esos momentos, también son necesarios y junto con otros aspectos de tu personalidad te ayudarán a resolver la situación en la que te encuentras.

No es que yo quiera abrir la caja del morbo tipo Telecinco en este mundillo pero yo tengo sentimientos de este tipo. He fallado, muchas veces. He cometido errores brutales y puedo darme con un canto en los dientes de que los consecuencias no hayan sido peores. En esos momentos lo que he sentido ha sido miedo, vergüenza, tristeza y me he planteado muchas cosas, principalmente relacionadas sobre si era indicado seguir con lo que estaba haciendo o si debía echar marcha atrás. No hace falta ser el CEO de una startup para tomar decisiones con gran impacto económico y que afecten, en lo profesional y en lo personal, a otras personas. Eso, trabajando por cuenta ajena, en un proyecto con otras tres o cuatro personas te puede pasar. Y no hace falta provocar un desastre económico, yo me replanteo mis capacidades cada vez que en una revisión veo malestar en el usuario. Si no soy capaz de cubrir las expectativas que esas personas tenían puestas en mi... ¿debería continuar haciendo lo que hago?

Hay veces que no es culpa mía, o al menos, no sólo culpa mía. En esos momentos siento rabia. Podría autocomplacerme pensando que yo he hecho todo lo que he podido pero creo que tampoco es justo: otra persona más capacitada quizá hubiera identificado las dependencias problemáticas y no hubieran terminado siendo un problema.

En otras ocasiones la culpa es directamente mía, o del equipo y por lo tanto mía también. Ahí, la rabia prácticamente ni se nota, todo es vergüenza.

Y al final la sensación que queda es tristeza, semejante a la que sentía los últimos días de agosto cuando mis amigos empezaban a volver a sus casas y me daba cuenta de que los días buenos del verano habían acabado.

Obviamente no siempre es así, si todo es miedo, vergüenza, rabia, tristeza hace tiempo que tendría que haberme dedicado a otra cosa. Lo que sí que creo es que a medida que he ido familiarizándome con estas sensaciones he aprendido a ser más prudente y creo que, de alguna forma, a orientarme a actividades para las que valgo más y a alejarme de actividades para las que valgo menos.

No hay nada malo en esto, si fallas no tienes que volverlo a intentar una y otra vez hasta que te salga. Puede que no te salga nunca. Hay que aprender de los errores y también hay que aprender a identificar lo que nunca vas a lograr, porque nadie lo consigue todo, ni siquiera Elon Musk.

And I find it kind of funny
I find it kind of sad
The dreams in which I'm dying are the best I've ever had
I find it hard to tell you,
I find it hard to take
When people run in circles it's a very, very Mad world, mad world

Tears For FearsMad World

Epílogo

Cuando hayas terminado de escuchar la canción, échale un vistazo a este vídeo en YouTube. Es otra forma de contar esta historia.

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Javi Moreno

Puede que no haya ido a donde quería ir, pero creo que he terminado donde tenía que estar.

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